
Amazon enfrenta demandas en Estados Unidos por parte de familias que acusan a la compañía de negligencia tras la venta de un químico potencialmente peligroso a través de su plataforma. El caso ha escalado hasta el Tribunal Supremo del Estado de Washington, que abrió la puerta para que las demandas sigan adelante. En una decisión unánime, el alto tribunal determinó que las acusaciones contra la empresa son legalmente admisibles.
Con ello, revocó un fallo previo de un tribunal inferior que había eximido a Amazon de responsabilidad. El eje central del litigio gira en torno al llamado “deber de cuidado”. Según el razonamiento del tribunal, la empresa podría tener la obligación legal de tomar medidas razonables para evitar daños previsibles derivados de productos vendidos en su plataforma.
Ahora será un jurado el que deberá decidir si las muertes en cuestión fueron una consecuencia previsible de la supuesta falta de controles adecuados por parte del minorista online. Un total de 28 familias sostienen que Amazon conocía desde hace años los riesgos asociados con la venta de nitrito de sodio en determinadas concentraciones, pero que permitió su comercialización sin restricciones suficientes por parte de vendedores externos.
Los demandantes argumentan que la empresa no implementó mecanismos efectivos para limitar la adquisición del producto en contextos potencialmente peligrosos. Según sus representantes legales, el tamaño y los recursos de Amazon implican una responsabilidad proporcional. Por su parte, la compañía ha defendido históricamente que actúa como intermediaria en muchas transacciones realizadas por terceros, lo que complica la delimitación de responsabilidades legales.
El caso podría sentar un precedente importante para el comercio electrónico en Estados Unidos. La cuestión de hasta qué punto las plataformas digitales deben responder por los productos vendidos por terceros es un debate creciente en el ámbito jurídico. Más allá del aspecto legal, el proceso ha reavivado discusiones sobre la regulación de productos químicos de alta pureza disponibles en línea y la necesidad de equilibrar comercio, libertad empresarial y protección del consumidor.
La decisión final del jurado podría redefinir los estándares de responsabilidad en el comercio digital, marcando un punto de inflexión para una de las mayores empresas tecnológicas del mundo.