
Ante el aumento constante de las provocaciones y amenazas de Beijing, el gobierno de Taiwán ha intensificado sus esfuerzos para preparar a la población civil frente a un eventual ataque de su poderoso vecino. Las autoridades de la república insular han publicado una nueva edición de su manual de seguridad pública titulado “En caso de crisis: la guía nacional de seguridad pública de Taiwán”, un documento diseñado para instruir a los ciudadanos sobre cómo actuar durante una invasión y cómo resistir campañas de desinformación.
El manual advierte que “fuerzas extranjeras hostiles” podrían intentar dividir a la sociedad taiwanesa incluso en tiempos de paz mediante la difusión de acusaciones falsas, videos manipulados o declaraciones fabricadas, con el objetivo de debilitar la moral y socavar la defensa nacional. Por ello, insta a los ciudadanos a mantenerse vigilantes, adquirir equipos de emergencia básicos y aprender técnicas de primeros auxilios para asistir a personas heridas durante una crisis.
Shen Wei-chih, director de la Agencia para la Movilización de Todas las Fuerzas de Defensa, señaló en Taipei que durante una invasión china podría resultar extremadamente difícil distinguir entre fuerzas amigas y enemigas, ya que los atacantes podrían disfrazarse de tropas taiwanesas para infiltrarse. Por ese motivo, pidió a los civiles mantenerse alejados de cualquier actividad militar y priorizar su seguridad personal.
El manual, disponible tanto en línea como en supermercados seleccionados, fue publicado por primera vez en 2022, poco después del inicio de la invasión rusa en Ucrania, lo que disparó las alarmas en la isla sobre el riesgo de un escenario similar en Asia. Además de pautas de autoprotección, la guía también incluye consejos sobre cómo explicar situaciones peligrosas a los niños y cómo manejar emocionalmente la incertidumbre en medio de un conflicto.
Como medida preventiva, el documento recalca que, si llegan a circular rumores sobre una supuesta rendición del gobierno o la caída de las fuerzas armadas taiwanesas, deben considerarse automáticamente falsos. “El ruido de sables forma parte de la vida cotidiana”, señala la publicación, recordando que Taiwán, con más de 23 millones de habitantes, ha sido gobernado democráticamente e independiente de Beijing durante décadas.
Sin embargo, el Partido Comunista Chino sigue considerando a la isla como parte de su territorio y ha advertido repetidamente que no descarta usar la fuerza militar para anexarla si no logra su objetivo por la vía pacífica. Mientras tanto, el ejército chino realiza ejercicios casi diarios alrededor del estrecho que separa a Taiwán del continente, en una demostración constante de presión militar y política que refuerza la sensación de amenaza inminente.